miércoles, 6 de octubre de 2010

El culo limpio (2) Me tienen podrido con la progresía

PARA LIMPIAR EL CHIQUERO NO HAY QUE VESTIRSE DE BLANCO
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P
rimero: recomiendo este post de Manolo con el que coincido plenamente.
Segundo: los que se la pasan chupandole las medias al Monopolio nos vienen a decir como cambiar. La progresía nos quiere "convencer" que no vale la pena la batalla (que el gobierno no sabe hacerla, ellos sí) porque al fin de cuentas no se puede quebrar el poder económico dominante. La posta la tienen ellos, pero nos hablan de consenso, de ecología, de calidad institucional. Nos lo dicen mirándonos desde arriba. Desde un pedestal dialéctico que nunca han podido trocar de virtual (no virtuoso) a real y práctico. Lo afirmé en esta entrada  y lo sostengo: las únicas medidas progresistas reales, prácticas y con efecto en la realidad del pueblo, las llevó adelante el primer gobierno de Perón, el segundo gobierno de Perón, el tercer gobierno de Perón (en 1976 la torta se repartía fifty-fifty), el gobierno de Néstor y el gobierno de Cristina.
Tercero: qué esperaban? Que Clarín y La Nación no se defendiesen? Que aceptaran mansamente las leyes de la democracia? Esto es un proceso que ya inició y del cual ninguno de los dos diarios podrá volver. Y menos el Monopolio. Todo esto se da en el marco de que hoy no es como el pasado. Cristina no necesitó expropiar La Prensa, no se mete preso a nadie, cualquier malnacido puede comparar a Néstor Kirchner como un cáncer, puede decirle yegua o conchuda a la presidenta, puede mentir descaradamente y nadie se lo impide.
Cuarto: me duele que gente con la que probablemente tenga muchos puntos de coincidencia a la hora de definir el país que uno quiere para vivir, se quede en las formas y no tenga visión histórica para evaluar el fondo de la cuestión. Esa miopía histórica es la causante que la intelectualidad progresista haya estado dentro de la Unión Democrática, haya apoyado fervientemente a la Revolución Fusiladora, haya preferido conversar con Videla y no con Ubaldini, que apoyara la Ley Mucci. Por eso, si el peronismo tiene que hacer autocrítica, el progresismo no? No la hace, sigue cometiendo los mismos errores históricos.
Quinto: la progresía está cansada de los 70. (Lanata, Caparrós). Yo estoy cansado de la progresía. De esa misma progresía que asumí cuando tenía 16 años que hizo que mirara con desdén las enseñanzas "evitistas" (de Evita) de mi vieja. El tiempo hizo su trabajo y me convencí que "la única verdad es la realidad". Hoy mientras proyecto el mundio ideal, trabajo para que la realidad sea lo más solidaria, igualitaria, y feliz que nunca.
Sexto: si el kirchnerismo no les gusta. Vengan, cámbienlo. Este es un gobierno de derecha? Vengan, háganlo de izquierda. Pero no piensen que van a cambiar la realidad combatiéndolo y apoyando posibilidades totalmente alejadas de sus propias convicciones.
Séptimo: PARA LIMPIAR UN CHIQUERO, HAY QUE METERSE ADENTRO. Desde la tribuna todos somos progres. Contra Menem estábamos mejor...

2 comentarios:

  1. Mi papá, nacido en 1913, juntaba maíz con la maleta y cuidaba chanchos a los 8 años. Peronista desde el 46, en las interminables polémicas de mi adolescencia me repetía que un rancho fuerte se hace con barro y con bosta. Y yo que nací en el 50 y no viví en un rancho por su esfuerzo y por la movilidad social que generó el peronismo, le retrucaba: ¿y quién aguanta el olor a bosta? Mi viejo se sonreía, me decía "ya vas a entender" y me explicaba las ventajas de airear el rancho después de levantado -decía- nunca antes. Ya entendí, viejo.

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  2. Me pasó lo mismo María Rosa. Lo que no termino de entender es que gente grande no entienda eso que tan sabiamente decía tu viejo: el rancho se airea después de levantado, nunca antes...
    Muy bueno!

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